Puerto de Melilla
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Puerto de Melilla, puerta europea del Mediterráneo africano

Melilla, ciudad española desde hace 500 años, situada en el norte de África. Se ubica en la parte oriental de una pequeña península, en la bahía que hay entre los cabos de Tres Forcas y de Agua.

El clima es mediterráneo semiárido con escasas precipitaciones y una temperatura media de 20ºC., contando el litoral marítimo melillense con tres playas. Posee Melilla una extensión de 12.5Km2 y una población de 65.000 habitantes y en ella conviven cuatro culturas, la cristiana, la musulmana, la hebrea y la hindú, sin renunciar a sus señas de identidad, se enriquecen diariamente en el contacto diario.

El nombre antiguo de Melilla fué Rusadir y fue fundada por los fenicios hacia finales del siglo VII a. C., como consecuencia de sus navegaciones hacia la lejana Iberia.

Lugares de interés:
Cuatro recintos fortificados componían la primitiva Rusadir de los fenicios y romanos. Melilla la Vieja, galardonada con el Premio Europa Nostra por su magnifica rehabilitación. Melilla Modernista; hay censados más de novecientos edificios históricos, siendo la segunda ciudad de Modernista de España después de Barcelona.

» Conjunto Monumental de Melilla la Vieja, contando con el Fuerte de Las Victorias, Fuerte de San Miguel y el de San Carlos, Alcazaba, Foso de Los Carneros, Torreón de la Alafia, Foso del Hornabeque, Baluarte de San Fernando, Muralla Real, Plaza de Armas, Puerta de Santiago, Calabozos, Foso de Santiago, Plaza de la Maestranza, Iglesia de la Concepción, Caleta de Trápana, Plaza de la Parada, Museo de Amazigh, Baluarte de la Concepción, Puerta de la Marina.

» Museo Arqueológico

» Museo Militar

» Hospital del Rey

» Centro Cultural Federico García Lorca

» Palacio de la Asamblea

» Iglesia del sagrado Corazón

» Sinagoga de Or Zoruah

» Mezquita Central

» Oratorio Hindú

» Plaza de Toros, única en funcionamiento en África

» Parque Hernández

» Puerto Deportivo

» Barrio Reina de la Victoria

» Fuertes de la Victorias, Fuerte de Camellos, Fuerte de Cabrerizas y Fuerte de Rostrogordo

» Palacio de Congreso y Exposiciones


A lo largo del año se realizan numerosas actividades culturales de gran relevancia a nivel nacional.

Se cuenta con Aeropuerto, uniendo nuestra ciudad en vuelos directos con Málaga, Almería, Granada y Madrid.

Ferry diario con Málaga y Almería.

Numerosos tour-operadores realizan excursiones en autobús al cercano país de Marruecos

Nuestro Puerto: “Puerto Europeo en África”

En la actualidad el puerto se dedica, principalmente, al tráfico de pasajeros, a la entrada de mercancías de consumo y combustibles, así como a actividades náutico-deportivas.

El puerto de Melilla es en la actualidad punto de entrada y salida de un importante número de pasajeros y vehículos extranjeros con origen o destino a la península, es lugar de entrada de mercancías con destino al abastecimiento de la ciudad y sus zonas limítrofes y, finalmente, mediante sus infraestructuras e instalaciones especializadas, es una sugerente base para la práctica de los deportes náuticos.

Desde el punto de vista comercial, el tráfico por el puerto de Melilla puede definirse por cuatro características principales: la importancia del tráfico de pasajeros y vehículos, su carácter marcadamente de cabotaje, el predominio de las descargas frente a las cargas y la fuerte presencia de la mercancía general. Ahora bien, no obstante, el alto componente de cabotaje en el tráfico de Melilla no significa, en absoluto, que las mercancías y pasajeros que pasan por el puerto tengan orígenes y destinos nacionales, pues una buena parte procede o tiene su destino en zonas exteriores a la ciudad de Melilla o en países europeos distintos de España o extracomunitarios.

Los datos de tráficos de mercancía de los últimos años, reflejan el proceso seguido por el puerto de Melilla en las últimas décadas, en las que ha pasado de ser una importante plataforma para la exportación de mercancías magrebí es, a España y otros países, a definirse como un puerto destinado básicamente al abastecimiento de la ciudad de Melilla y su entorno.

El Puerto de Melilla está equipado con las más modernas instalaciones, aptas para manipular todo tipo de tráficos; amplia terminal de contenedores, grúas de hasta 40 toneladas, más de 900 metros lineales de atraque contando con un calado de 12,5 metros, terminal especifica para mercancías peligrosas y muelle especifico para cruceros junto al Puerto Deportivo.

El Puerto Deportivo de Melilla esta situado al sur de las instalaciones del Puerto de Melilla, contando con una superficie total de 36.700m2, con capacidad para 368 embarcaciones deportivas y de recreo, de esloras comprendidas entre 6 y 24metros, ofreciendoles por las caracteristicas de su construcción, total seguridad.


El territorio de Melilla tiene la consideración de Puerto Franco y Zona de baja imposición (Tax Haven), contando con la bonificación del 50% en el beneficio por sociedades mercantiles, en las rentas derivadas del trabajo personal, en rendimientos obtenidos por cuentas financieras y en la mayoría de los impuestos de la Administración Local. Así mismo la inexistencia de Derechos Arancelarios Estatales.

Por último, indicar que el Puerto de Melilla esta integrado perfectamente en la ciudad, se encuentra a 700 metros del centro de la ciudad (Plaza de España), a 2Km. del Aeropuerto y a 2,5km. de la frontera con Marruecos.

“Si se busca un enclave tan exótico como novedoso, no dude en acercarse a Melilla, se disfruta mucho más de lo que se imagina.”


Historia Breve Historia de la Ciudad de Melilla (1)

Melilla nace sobre un promontorio de roca calcárea de unos treinta metros de altitud, vigilando una pequeña bahía. Enclavada en el Mediterráneo a 92 millas de la costa sur de la Península Ibérica, fue fundada por los fenicios quiénes la denominaron Rusadir, como da fe de ello el hallazgo de una necrópolis fenicia en el llamado Cerro de San Lorenzo, hallazgo que debemos al cronista de la Ciudad, Rafael Fernández de Castro.

La recién fundada Rusadir siguió los avatares de la historia de la cuenca mediterránea, y tras los fenicios, llegaron cartagineses y romanos, siendo Melilla una ciudad estratégica en la región oriental de la Mauritania Tingitana, figurando en el itinerario del emperador Antonino. Igualmente los testimonios de todo ello se encuentran en el hallazgo de monedas púnicas, la aparición de enterramientos romanos a los pies del promontorio (la actual Ciudad Vieja de Melilla), el reciente hallazgo de unos cimientos que apuntan la posibilidad de ser el foro o plaza pública de una urbe romana.

Fue posteriormente arrasada por una oleada de vándalos que llegaron de Ceuta en el año 429, para ser más tarde reedificada por visigodos y bizantinos. Hasta estas tierras llegarían camino de las costas atlánticas, en los últimos años del siglo VII, los árabes, convirtiéndose de nuevo en lugar de luchas entre moradores de la vieja Rusadir y los nuevos invasores. La consecuencia de ello fue la desaparición de su viejo nombre fenicio, por el término Melilla, discutiéndose la raíz de este nombre: si deriva de "la febril" o el nombre lo toma de un bereber llamado Melil.

Melilla sería incendiada por los vikingos en el año 859, ocupada por las tropas del ya Califa de Córdoba Abderramán III en 926. En este período se refuerzan sus fortificaciones, creándose una ciudadela y con un notable florecimiento en los siglos XIV y XV. A tal punto llegó su atractivo comercial que de nuevo fue motivo de litigio bélico, esta vez entre los reyes de Tlemecén y los Sultanes de Fez. El resultado final fue su casi aniquilación, quedando prácticamente desierta, abandonada por su población. Así tuvo que ser el panorama que el 17 de septiembre de 1497 encontró el comendador don Pedro de Estopiñán y Virués a su llegada a Melilla, cinco años después de que cerca de estas costas llegaran numerosos seguidores del ya extinto reino Nazarí de Boabdil. La necesidad ya en tiempos de los Reyes Católicos de dominar el otro lado del Estrecho, condujo a la Casa Ducal de Medina Sidonia a armar esta expedición en la que no faltaban vigas, tablones, cal y madera para reedificar la Ciudad, según relata Barrantes, cronista de la Casa Ducal, en apenas unas horas y de noche, construir lo que simulaban ser torreones y murallas, para después "tirar artillería" y de esta manera asustar a quiénes deambulaban por la zona, al pié del ya famoso promontorio de roca. Desde entonces puede decirse que este día pasaría a ser el día de la Fundación Española de Melilla.

Los siglos XVI y XVII fueron tiempos de sucesivos refuerzos del amurallamiento de la que hoy conocemos como Melilla La Vieja, no sin que dejaran de existir escaramuzas con los habitantes de la zona, entre los que destacan el episodio del 26 de abril de 1564, hecho inmortalizado por Juan Ruiz de Alarcón en la obra la Manganilla de Melilla en 1634. La época final de la decadencia de los Austrias, hizo resentirse la plaza por las estrécheles económicas de la Hacienda Nacional lo que provocó serias crisis por los continuos ataques.


Dos ilustres militares, que son recordados en Melilla con sendas calles, el Gobernador Carlos Ramírez de Arellano y posteriormente Luis de Sotomayor, perdieron la vida en 1646 y 1649, en sendas salidas del perímetro de las murallas.

Sin embargo, los peores tiempos estaban por llegar en las postrimerías del siglo XVII con la llegada al Sultanato de Muley Ismail Ben Cherif y en el siglo XVIII con los famosos sitios de Melilla. Del 17 de agosto de 1715 al 11 de febrero de 1716, la ciudad hubo de resistir el primero de los grandes asedios. Pero el sitio más recordado se produjo desde diciembre de 1774 hasta el 19 de marzo de 1775: era el asedio enviado por el Sultán Muley Mohamed Ben Abdalá.

La diferencia con el anterior en que éste ya no sólo se sitiaba la plaza sino que era bomba.

En 1848, España toma las cercanas Islas Chafarinas. El Tratado de 24 de agosto de 1859.

Nacía así la Melilla que hoy conocemos con una extensión de 12 kilómetros cuadrados.

El día de San José pasará pues a la Historia de la Ciudad como el día del Levantamiento del Sitio con un emotivo recuerdo al Mariscal Juan Sherlock, hombre que regía los destinos de Melilla. Entre los defensores de la plaza, citar a Francisco de Miranda, quién con el tiempo se convertiría en Suramérica en uno de los generales más renombrados junto a Simón Bolívar en la emancipación de algunos estados del nuevo continente. La Melilla de los albores del siglo XIX reaccionaría contra la invasión napoleónica de España, creándose una Junta de Guerra. Es de suponer la dura situación que atravesaba la plaza, en sus precarios vínculos con la Península. Melilla sería lugar de presidio para los invasores franceses capturados en Bailén, y para seguir con esta "tradición", una vez retomado el reino de España por Fernando VII, Melilla fue lugar donde confinar liberales y personalidades que formaron parte de las Cortes de Cádiz. Este carácter de presidio condujo a una situación no menos pintoresca: durante tres meses, la Melilla de 1838 acabó siendo carlista tras el alzamiento de los presos, seguidores del "rey Carlos V". Pero la Ciudad retornó a la Corona Española de la Reina Isabel II, gracias al acuerdo de salir de la plaza con sus armas para proseguir en las filas carlistas en las luchas intestinas de la España del XIX. En Melilla, no hubo derramamiento de sangre.
atificado en el Tratado de Paz de 1860 entre España y el Reino de Marruecos, supondría un hito importante para Melilla: su expansión.

El disparo de una bala de cañón "de a 24" desde la Ciudad Vieja, desde el Fuerte de Victoria Chica, marcó el límite (2.900 metros) desde el que trazar un semicírculo y quedar fijado así el perímetro de la Ciudad. Los habitantes podrían salir pues del recinto amurallado y extender sus construcciones fuera de las centenarias piedras, dando lugar entre otros hechos, a la aparición del ensanche, aunque ello no ocurrió efectivamente hasta 1862 por la resistencia de algunas cábilas vecinas. Fruto de esta oposición al acuerdo entre el Sultanado y España, fue la llamada Guerra de Margallo, general que murió el 28 de octubre en el barrio de Cabrerizas Altas ante la negativa a que se construyera el fuerte de Sidi Guariach. En estos combates un teniente de Infantería llamado Miguel Primo de Rivera obtuvo la Laureada de San Fernando. Treinta años después, España estaría bajo su Directorio.



Breve Historia de la Ciudad de Melilla (2)


El siglo XX nacía bajo los auspicios de los Tratados Internacionales que otorgaban a España la tutela de lo que se denominó el Protectorado Español del Norte de África. Melilla se convertía pues en pieza clave de la estructura del Protectorado, y en una Ciudad cuya historia iba a determinar muchos acontecimientos nacionales. La Compañía Minas del Rif iba a comenzar la explotación de unas minas de hierro en la cercana zona del Uixan. En julio de 1909, unos trabajadores son asesinados iniciándose una campaña famosa que culminó en duros combates en el conocido como Barranco del Lobo. Las repercusiones de estos hechos desencadenaron las revueltas de la Semana Trágica de Barcelona. El Rey Alfonso XIII concedería a Melilla el título de "Valerosa y Humanitaria". El Convenio entre España y Francia de 1912, dejó a nuestro país como el responsable de la zona norte de Marruecos, la más aguerrida y beligerante, con una población repartidas en cábilas. Se trata del Rif. La figura de un hombre rifeño, Mohamed Abdelkrim, de la lejana cábila Beni Urriaguel (frente de la gran Bahía de Alhucemas) sería determinante para los siguientes años. Hombre que estudió en Melilla, que se cultivó en la Ciudad, colaborador del diario El Telegrama del Rif para su edición en árabe, amigo y colaborador de España, acabaría rebelándose tras ser encarcelado y huir de la Ciudad.

El afán de expansión de las tropas españolas bajo la Comandancia General camino precisamente de la Bahía de Alhucemas, desembocaría en el conocido Desastre de Annual, a unos 100 kilómetros de Melilla en dirección Oeste. El General de la Plaza, Manuel Fernández Silvestre, casi con todo su Estado Mayor iba a caer el 21 de julio de 1921 en aquel monte, originándose una retirada descontrolada que acabó en miles de baja del ejército y población civil, llegando Abdelkrim casi a las puertas de Melilla. Nombres como Igueriben, Annual, Dar el Kebdani, el Monte Izzumar, Monte Arruit, Nador, serían famosos por las trágicas consecuencias en vidas humanas. La llegada del Regimiento de la Corona y de La Legión, pudo soportar que Melilla no cayera, así como el hecho de que las cábilas del norte no se unieran a la revuelta. Tras el derrumbamiento de la Comandancia General y el hecho de que a Francia no le fueran mejor las cosas en el Sur, hicieron que Petain y Primo de Primera planearan un golpe definitivo para la pacificación del Protectorado, hecho que se produjo el 8 de septiembre de 1925 con el famoso Desembarco de Alhucemas, una operación militar que fue tomada como referencia para años después producirse el Desembarco de Normandía. Abdelkrim se entregó a Francia, y acabó su vida retirándose en Egipto donde moriría en la década de los cuarenta. En octubre de 1927, por primera vez en la larga historia de la Ciudad, llegaron de visita los Reyes de España, Alfonso XIII y doña Victoria Eugenia.

La Ciudad de Melilla recibió a final de los años 20 el título de "Muy Caritativa", por el esfuerzo de la población en socorrer a las víctimas de la explosión del Polvorín acaecida el 26 de septiembre de 1928. La Historia igualmente quiso que el Alzamiento Nacional contra la República, tuviera lugar un día antes en Melilla que en el resto del territorio español. La tarde del 17 de julio, desde la Comisión Geográfica del Ejército, el teniente coronel Bartomeu proclamaba la guerra dando lectura al Bando del General Franco. Melilla se adelantaba en un día al 18 de julio, fecha oficial del inicio de la Guerra Civil Española. Terminada la guerra y el período de posguerra, Melilla vivió las décadas de un incipiente urbanismo en forma de edificios públicos que sumar al trazado modernista del centro de la Ciudad diseñado por el discípulo de Gaudí, el arquitecto Enrique Nieto. La ciudad conoció en esos años su máxima cifra de población con más de 95.000 habitantes. España entregó el Protectorado en 1956 tras la Independencia de Marruecos y Melilla volvió a ser el único territorio de España en esta zona norte de África, junto a la Ciudad de Ceuta, las Islas Chafarinas y los peñones.

La Melilla de los 60 y 70 conoció de la construcción de terminal portuaria, aeropuerto civil, paseo marítimo, etc... Los Príncipes de España don Juan Carlos y doña Sofía visitaron la ciudad en 1970 con motivo del cincuenta aniversario de La Legión. En 1978 se aprobaba la Constitución, donde Ceuta y Melilla aparecían en la Disposición Transitoria Quinta para promover su estatuto de autonomía. Pasaron 17 años hasta marzo de 1995 en que vió la luz este Estatuto que convertía a Melilla en Ciudad Autónoma. Por eso visitaría Melilla oficialmente, don Adolfo Suárez como presidente del Gobierno.
En 1997 se celebró el Quinto Centenario de la Ciudad de Melilla y se inauguró el Puerto Deportivo con el inicio de la Primera Semana Náutica. Y tanto en 1997 como en 1998, como consecuencia de las conocidas catástrofes del depósito de agua y del accidente aéreo, visitaron Melilla Sus Altezas Reales doña Elena y doña Cristina.

Cultura/Arte

Museos y Monumentos

Introducción.- El actual Museo de Arqueología e Historia de la Ciudad de Melilla, tiene varios precedentes: En primer lugar, el almacén cedido a D. Rafael Fernández de Castro para utilización de depósito y recopilación de las piezas y el material resultante de las excavaciones del Cerro de San Lorenzo, a principios del siglo XX, en el edificio de la Junta de Arbitrios, a la sazón instalado en el mantelete. No se pudo considerar aún Museo, pues no hubo catalogación de los restos hallados ni exposición de los mismos. En segundo lugar, aparece ya como Museo, en el subsuelo del templete de música instalado en el Parque Hernández; es la primera vez que los ciudadanos de Melilla pudieron tener contacto con la historia de su ciudad, pero la precariedad del edificio y la inadecuada presentación de los fondos, hace pensar a las autoridades de la época en la necesidad de una nueva ubicación, pasando ya a mediados del Siglo XX como Museo de la Ciudad, al Baluarte de la Concepción, en el recinto Histórico de Melilla la Vieja. Se trata de un Museo Histórico de carácter general, con dos secciones fundamentales: Arqueología y Documental, complementadas con heráldica, fondos militares, etc. En este último lugar estuvo ubicado durante largos años, hasta que se decidió su actual emplazamiento, en el edificio conocido como "Torre del Reloj", igualmente dentro del recinto histórico, en la Plaza Pedro de Estopiñán. Su andadura comenzó en 1987 y en 1997 se llevó a cabo su última reforma en profundidad y atendiendo a los criterios impuestos por la llamada "Nueva Museología", dando la configuración que actualmente presenta.

El Edificio.- Construido en el siglo XVI sobre la Batería y Plaza de Armas, fue usado respectivamente como almacén, hospital y sede de la Junta de Arbitrios. No es hasta el año 1979, cuando comienzan las obras de adecuación del edificio para Museo de la Ciudad. Se compone de tres plantas y una torre de cinco pisos con espadaña para campana, denominada "Torre de la Vela". Desde la tercera planta, se accede a la Batería de la Muralla Real, integrada al Museo y que ofrece una magnífica visión de la ciudad de Melilla y su entorno marítimo.

Objetivos.- siguiendo las palabras de Barry Gaither, "el Museo es un lugar donde buscar la propia identidad". Así, el Museo de Melilla pretende ser un Museo vivo, didáctico, multidisciplinar, participativo, definido por un marcado carácter científico y de investigación por un lado, y por otro, por un carácter educativo a través del contacto directo con el público, que resulte por tanto al visitante, un agradable lugar que conocer, un lugar de encuentro. Para ello, se ha dotado a las instalaciones de los siguientes criterios:
Exposición Permanente: Una de las funciones primordiales de un Museo es adquirir y conservar las colecciones; por ello, un alto porcentaje de la institución museística, se dedica a las exposiciones permanentes. En nuestro caso, están representadas las piezas más importantes de las excavaciones que se han ido realizando y que constituyen el legado arqueológico e histórico de nuestra ciudad. Son piezas en su mayoría cerámicas, aunque el museo cuenta con singulares piezas de bronce, pudiéndonos remontar hasta el siglos V a.C. en la cronología, y abarcando toda la historia de Melilla, hasta llegar a elementos de la historia contemporánea.

Exposiciones Temporales: Con objeto de mantener esa línea de vitalidad y cambio que necesita todo museo actual, y dentro de la línea de expansión y diversificación del material expuesto, existe una sala dedicada a las exposiciones temporales que se vayan realizando, bien con fondos cedidos por otros museos -como fue el caso de la colección del Museo del Grabado Español de Arte Contemporáneo-, o con fondos del propio Museo y que no estén expuestas, -como la reserva de los fondos pictóricos del Ayuntamiento de la ciudad-, o bien con fondos propiedad de particulares, pintores noveles, artistas reconocidos, etc.


Elementos de Información al visitante: No todos los visitantes acceden al Museo con el mismo nivel de formación o interés; por ello, se ha dotado a las salas y a las piezas con diferentes niveles de información: . Hojas informativas de sala. . Paneles Informativos. . Rótulos en cada una de las piezas. . Información complementaria en las Vitrinas. . Biblioteca especializada en temas de Museología, Arqueología e Historia de Melilla. . Adaptación de la Documentación del Museo al sistema Braille.

Todo ello complementado por la visita guiada gratuita que ofrece el Museo a sus visitantes.

Vinculación de la Arqueología al Museo.- Cualquier museo moderno aumenta sus fondos de manera continuada, bien por adquisición, donación, cesión, o excavaciones arqueológicas; En Melilla, son estas últimas las que más material han aportado a los fondos y las que han permitido aumentar de manera considerable el legado patrimonial del Museo.

Por ello, existe una vinculación permanente, que permite al personal técnico del Museo ir seleccionando y restaurando las piezas más significativas de cada excavación, para su posterior exposición. Así, podemos observar el pasador ibero romano procedente de la excavación de la Plaza de Veedor, o una lucerna vidriada árabe medieval, procedente de la excavación del Cerro del Cubo o una jarrita del siglo XVII, procedente de la excavación de la Calle San Miguel.

Incorporación al Museo de las nuevas tecnologías.- Como corresponde a las actuales tendencias museísticas, el Museo de Melilla ha renovado su equipo informático y cuenta con
acceso a Internet, desde donde conecta constantemente con otros museos; igualmente, ha tenido acceso a la página web que la ciudad de Melilla ha creado, ayudando de esta forma a su difusión y divulgación.


Melilla, museo del modernismo

Cuando el viajero llega a Melilla debe saber que entra en uno de los museos más grandes que existe en el mundo. ¡Sí! Un museo de cientos de materias que se exhiben al aire libre. Desde las fortalezas perfectamente conservadas hasta el más importante patrimonio modernista en este lado del Mediterráneo.

Precisamente de este aspecto les hablamos ahora. Pasear por las calles de esta ciudad y no mirar hacia arriba para contemplar la belleza de los edificios es casi un pecado. El modernismo nace del conocido como Art Noveau. Combatir la frialdad de los estilos modernos es la máxima de este género en el que prima lo artesano frente a las líneas rígidas que aparecen en todas las expresiones ligadas a lo oficialista. Se exalta la artesanía y se pretende con ello hacer de cada objeto una obra de arte en sí.

El modernismo es sólo una prolongación del Art. nouveau y aparece en España cuando se introduce por Barcelona. Con el paso de los años el primero de sus representantes es Gaudí, realizando éste obras impresionantes y de gran reflejo de las ideas plásticas que se persiguen. Este estilo se extiende rápidamente por las zonas limítrofes a Barcelona, dejando así un sello muy personal de una forma del entender el arte que inunda desde objetos de decoración hasta edificios. Todo es modernista. Todo es una expresión de lo bello.

Pero se preguntarán cómo llega hasta Melilla esta influencia. Muy sencillo. De la mano de un joven arquitecto catalán, Enrique Nieto. Posiblemente una de las claves de la llegada de Nieto a Melilla durante la guerra de 1909, hay que buscarla en lo reciente de los lamentables acontecimientos de la semana trágica de Barcelona. Durante un tiempo la ciudad condal estuvo unida a las campañas de África y con ello unida a Melilla. Esta circunstancia puede que le hiciera a Nieto interesarse por este lugar del que por aquel entonces hablaban los periódicos. Y lo cierto es que el arquitecto venía a Melilla con un buen currículo bajo el brazo, ya que recién terminada su carrera participó durante tres años en una de las obras más emblemáticas del modernismo catalán y todo un símbolo del buen hacer de Gaudí: nos referimos a la construcción de la casa Milá o la Pedrera, como popularmente se la conoce. Allí posiblemente se empapó de cuantas enseñanzas les ofrecía un Gaudí en plena expansión artística. Posiblemente, todos estos conocimientos Nieto los haría propios y fue en Melilla donde comenzó a desarrollarlos de manera incesante. Y así comienza la labor del arquitecto catalán.

Primero fueron los edificios del centro de la ciudad, que aportan un bello espectáculo a todos aquellos que se paran a contemplar cada uno de los detalles. Fueron años intensos, desde 1909 a 1931, en los que surgen obras en las que los pequeños motivos decorativos aportan ese aire de obra de arte que se intenta buscar con el modernismo. Balcones, balaustradas, figuras de pequeños ángeles, puertas de edificios...todo es bonito...todo está concebido para agradar.

Pasando este período, fecundo en imaginación y buen gusto, nos adentramos en el resto de su obra que abarca todo tipo de edificios. Pero el romanticismo y la plasticidad que rezuman los trabajos hechos hasta el momento dejan paso a una línea más racionalista. Un buen ejemplo de ello es el Palacio de la Asamblea de formas rectas, pero con toques de modernismo que le confieren elementos como las cúpulas recubiertas de una exquisita cerámica verdosa. Se puede decir que la obra de Nieto se extiende a lo largo de Melilla y que podría ocupar un tercio de cuantos edificios se han levantado durante ese período.
Sin duda, con esta aportación es lógico pensar que el arquitecto creó escuela. Aparecen grandes talleres de artesanos y sobre todo logra influenciar a numerosos ingenieros militares de la época que toman rasgos y formas de su buen hacer. De esta manera, siguiendo un patrón de imitación se hacen otros tantos edificios en los que la mano de los militares aparece impregnada de un acentuado tinte modernista.

Es tal el poder estético de Nieto, que las influencias exteriores no tienen cabida en un ámbito que sólo gusta del modernismo y sus expresiones paralelas. Se trata pues de que la obra del arquitecto catalán es el máximo exponente de la vanguardia, en una ciudad que con frecuencia vive aislada del mundo artístico y cultural. Nieto comprendió bien a Gaudí. Por esto y por ser maestro de un arte asentado en el buen gusto por las cosas bellas, la evolución de lo plástico en Melilla durante sus años de estancia aquí, irá unida irremediablemente a su figura. De este modo y contemplando las circunstancias en las que se desenvuelve la historia de Nieto vemos que dando un paseo por el centro de la ciudad podemos adentrarnos en un museo gratuito en el que las obras de arte son gigantescas. Desde comercios, cines, casinos, puertas, ventanas...todo es bello. Fíjense en pequeñas esquinas, grandes rosetones, ramos de flores, guirnaldas, hojas que se confunden en frondosos centros vegetales, cabezas de bellas mujeres tocadas con diademas, rostros de criaturas casi humanas, animales que se salen de las paredes, picaportes de elegantes puertas, fechas esculpidas en piedra que se confunden con lazos, motivos árabes que dan un toque exótico a una estética europeizada...
Enrique Nieto muere en Melilla en el año 1954. Desde entonces, el patrimonio de la ciudad cuenta con el mayor legado estético y de buen gusto de cuantos se recuerdan. De aquel joven arquitecto, Melilla ha heredado "la ornamentación que hace hermosa a la funcionalidad".


Comunicaciones Aéreas: Madrid, Málaga, Granada, Almería

Marítimas
Almería y Málaga

Playas
Playas de Melilla

Melilla está en el Mediterráneo, en la costa septentrional del continente africano, frente las costas andaluzas correspondientes al Mar de Alborán.

Esta ciudad que mira al mar goza de un clima mediterráneo con una temperatura media anual de 18 grados; es por eso que en esta ciudad el mar es protagonista durante todo el año.

No es extraño por tanto que Melilla destaque entre sus atractivos los deportes náuticos y las actividades al aire libre. En calas y playas se puede disfrutar de diferentes deportes náuticos como el esquí acuático y sus aguas son, además, un fantástico puerto para los amantes de la pesca submarina. Los vientos de levante y de poniente son esenciales para la pesca, existiendo en las costas melillenses más especies de peces que en las costas europeas.

Para aquellos a los que les gusta el baño o las actividades propias de la playa, Melilla cuenta con dos kilómetros de playa de arena muy fina bañadas por las seguras aguas del Mar Mediterráneo con una temperatura media anual de 16,5º.

PLAYA DE LA HÍPICA. Esta Playa, de 610 metros, debe su nombre a su ubicación en las inmediaciones del "Centro Deportivo Militar la Hípica" y el aspecto en forma de arco que presenta actualmente se debe a la construcción en su bahía del Dique Sur.

PLAYA DEL HIPÓDROMO. Con 790 metros de longitud, esta Playa recibe este nombre por encontrarse ubicada junto a la barriada del general San Jurjo, también conocida por Hipódromo. Gracias a la implantación de dos diques de contención regeneradores de arena, dentro del proyecto de recuperación de Playas que el Ministerio de Obras Públicas llevó a cabo en 1991, se ganó tierra al mar, recuperando unos 20 metros de playa, lo que supuso la unión de la Playa de los Cárabos con la de la Hípica.

PLAYA DE LOS CÁRABOS. Situada entre la desembocadura del Río de Oro y la playa del hipódromo. Recibe su nombre porque en ella varaban los cárabos, pequeñas embarcaciones para la pesca de los rifeños para traer a la ciudad pescado y víveres que comercializaban.

PLAYA DE SAN LORENZO. Se llama así por su proximidad al desparecido Cerro de San Lorenzo. Está situada entre el antiguo cargadero de Minerales de Hierro de la Compañía Española de las Minas del Rif y la desembocadura del Río de Oro. Esta Playa llegó a formarse por los sucesivos rellenos de desmontes, como el del cerro de San Lorenzo, y parte de su actual arena procede de un dragado del puerto que se hizo siendo alcalde de la ciudad el Sr. Cobrero Acero. En las inmediaciones de esta Playa se encuentra situado el Puerto Deportivo o "Puerto Noray" que con una capacidad para 339 embarcaciones, ofrece a los usuarios toda clase de servicios al más alto nivel.

CORTADOS DE AGUADÚ. Junto a las Playas mencionadas, Melilla cuenta con otras zonas susceptibles de ser utilizadas por los bañistas. Entre ellas se encuentran los "Cortados de Aguadú", zona rocosa dotada de una infraestructura creada por la Ciudad Autónoma para hacer accesible a los bañistas algunas de las zonas más agrestes. En los "Cortados de Aguadú" el visitante podrá disfrutar de aguas más limpias y más frescas que en el resto de la costa melillense.

Ocio / deportes


· Embarcaciones deportivas (1 Puerto deportivo, 1 Club Náutico)
· Hípica
· Deportes acuáticos
· Fútbol
· Baloncesto
· Golf (en iniciación)

El Puerto Deportivo de Melilla

El Puerto Deportivo de Melilla se inauguró a principios del año 1997 con una magnífica acogida por los sectores privados de la ciudad, siendo una realidad para el desarrollo de la misma. El Puerto Deportivo está situado al sur de las actuales instalaciones del Puerto de Comercial, contando con una superficie total de 36.700m2, con capacidad para 339 embarcaciones deportivas y de recreo, de esloras comprendidas entre 6 y 24 metros, ofreciéndoles según las características de su construcción, total seguridad.

Así mismo, el Puerto cuenta con una recién terminada zona comercial donde ya se ha instalado un casino de juego, empresas náuticas, restaurantes, cafeterías, y comercio en general, atrayendo la atención de inversores del territorio nacional para los últimos locales disponibles en concesión.

En la actualidad, el Puerto ofrece a los usuarios toda clase de servicios, dispone de Capitanía de control y gestión, megafonía en los puntos de atraque, tendido telefónico y Tv. (para los usuarios que lo soliciten), parking subterráneo con capacidad para 438 plazas, varadero con talleres náuticos, travelift de 65 Tm., muelle de espera, rampa de varada y una amplia zona para el invernaje de embarcaciones, además de módulos de aseos y vestuarios, estación de radio y meteorología, recogida diaria de residuos sólidos y líquidos, servicio de combustible y un servicio de marinería y seguridad para la atención al navegante.”

Con esta instalación y sus futuras ampliaciones, la Autoridad Portuaria de Melilla pretende ofrecer a sus visitantes infinitas posibilidades de servicio y ocio con los mejores precios por servicios del mercado español, además de un precio en combustibles un 30% mas barato que el resto del territorio nacional.


Hoteles

Número de Hoteles:
Parador Nacional 1
**** 1 *** 4 ** 2 * 1
Tiendas Horario comercial: 10:00 a.m. – 13:30 p.m. 17:00 p.m. – 21:00 p.m. (Cerrado los domingos)

Gastronomía


La coexistencia, en un espacio tan reducido como el de Melilla, de cuatro culturas ha supuesto, entre otros, el enriquecimiento de la oferta gastronómica de esta ciudad, puesto que cada una de las comunidades aporta la esencia de su cultura a la gastronomía melillense.

En el año 1979, el Ayuntamiento de Melilla organizó un concurso a fin de elegir el plato típico de la ciudad, resultando elegido "La Cazuela al Rape", aunque el "Rape a la Rusadir" es otra de las especialidades que destacan de entre la diversidad de platos típicamente melillenses. Lo cierto es que, al ser Melilla una ciudad costera, los productos naturales que provienen del mar se han convertido en una constante de la cocina de esta ciudad. Además, las vecinas aguas marroquíes de la "mar Chica" aportan a la gastronomía local una gran variedad de especies piscícolas como salmonetes, lenguados, langostinos y cigalas.

Por otra parte, la unión de las cuatro culturas supone que la gastronomía melillense aúna en los platos de esta ciudad lo mejor de cada una de sus comunidades llevando a la mesa comidas tan variadas como el "Caldero de pescados" en el que el rape, la gallineta, el rubio, el pollito y las gambas se cocinan con tomates, ñora, ajo, perejil, pimientos, pimienta y patatas. Plato típico en el que encontramos también esa esencia de lo mediterráneo y lo multicultural es el "Pastel de la unión de varios pescados" que aglutina gambas, rape y aguja para mezclarlos con miga de pan, vino, sal, pimienta, nuez moscada, nata, leche y huevos.

COCINA BEREBER La cocina bereber forma parte de la rica gastronomía melillense debido a su gran variedad de guisos y a su constante mezcla de sabores extraños que funden en un mismo plato la esencia de lo picante y lo dulce, la mezcla de sabores que crea la diversidad de sus especias y los contrastes que proporcionan los coloridos de sus platos. Pese a la multitud de especialidades de la cocina amazigh es de destacar la bebida más típica de esta cocina: el té con hierbabuena, elaborado en teteras que hierven a fuego lento el agua con azúcar, uno de sus principales ingredientes Sin embargo, puede decirse que el plato estrella para los musulmanes, sobre todo durante el mes de Ramadán, o mes del ayuno, es la popular "harira", especie de sopa elaborada con agua, trozos de carne, tomates, lentejas, garbanzos, apio, zanahorias, cebollas y harina. Otras sopas, como la de pasta con sémola y la sopa de cordero, constituyen también platos cotidianos de los musulmanes melillenses.

Por otra parte, la carne y el pescado también forman parte de las especialidades de la cultura bereber, aunque no hay que olvidar que uno de los guisos típicos de su cocina es el conocido "pinchito moruno". Para la elaboración de estos "pinchos" se corta la carne en dados y se sazona con sal, cebolla picada, perejil y culantro. No obstante, lo que verdaderamente hace deliciosos a los "pinchitos" es su mezcla de especias y su modo de asarlos al carbón una vez insertados en alambres.

Otro de los platos de indiscutible presencia en las mesas de los españoles de la comunidad musulmana de Melilla es el "cus-cus". Elaborado a base de sémola, se cuece al vapor; y es susceptible de aliñarse con carne de cordero, verduras y especias, como plato base de una comida, o bien formar parte del postre mezclándolo con azúcar, canela y almendras. Asimismo, se podrían citar "el pollo a la moruna" condimentado con especias y ciruelas y asado lentamente en el horno; "los pañuelos", o torta de harina y aceite; la "chewaquía" o dulces de miel; como especialidades únicas e indiscutibles de esta singular cocina que destaca por su riqueza y diversidad de platos únicos, cotidianos para los residentes en la zona y sofisticados para los foráneos.

COCINA HINDÚ
La diversidad cultural de Melilla hace convivir en sus escasos doce kilómetros cuadrados a culturas milenarias habituales para los residentes y exóticas para el visitante. Esta variedad cultural y el exotismo de la cultura hindú también se traslada a su gastronomía donde destacan como especialidades el "Kebad", las "samosas" y el pollo "Tandoori". El "Kebad" hindú mezcla carne picada y pasta que, en forma de albóndigas, se colocan con aceite en el horno, para terminar dorándose en la sartén. Las "samosas" son unas especies de triángulos de harina de trigo fritos y rellenos de patatas fritas, guisantes cocidos, cebolla y especias. El pollo "Tandoori" es un plato elaborado con filetes de pechuga o muslitos y una pasta hecha a base de yogur, cebolla, ajo, pimentón, vinagre, aceite y sal.

COCINA HEBREA
La cocina típica hebrea tiene en Melilla las mismas características que en otras zonas españolas en las que residen comunidades judías. Las restricciones que su religión impone respecto a ciertos animales considerados impuros como son el cerdo, el caballo y el conejo, así como a algunos frutos del mar como el marisco y los moluscos, hacen que el hebreo deba alimentarse conforme a las leyes dietéticas y las reglas de preparación que impone su religión (alimentos Kasher). Asimismo, los hebreos deben observar algunas otras reglas de conducta impuestas por la religión y que inciden también sobre su cocina y su forma de alimentación. Así, dentro de las normas de elaboración de sus platos queda prohibida la mezcla entre carne y lácteos; o la prohibición de encender fuego durante la jornada del sábado, que les llevó a idear platos que pudieran mantenerse en el fuego desde la jornada del viernes hasta la comida del sábado, como es el caso de la "Adafina" o guiso de garbanzos, patatas, carne, trigo y especias. Dentro de las especialidades de esta rica cocina encontramos la "Tortilla de colores" elaborada con guisantes, zanahorias, huevos duros y puré de patatas que se cocina al horno y se sirve en rodajas. También el "Pescado Cocho", hecho a base de trozos de pescado sazonado con sal, pimentón, ajo y culantro y cocido a fuego lento con pimientos, tomates y aceite, constituye una de las especialidades más exquisitas de esta cocina que también destaca por la variedad de su repostería.


Fiestas

· Romería de El Rocío. (Mayo).
· Fiestas Patronales (1 al 7 de Septiembre).
· Festival de Cine (Febrero).
· Semana Nautica Ciudad Autónoma de Melilla (10 al 15 de agosto)

Clima


El clima es mediterráneo semiárido con escasas precipitaciones y una temperatura media de 20ºC.

Tour Operadores en Melilla

Diversas agencias de viaje, (El Corte Ingles, Viajes Halcón, etc....), organizando tours a Marruecos Oficina de Información Turística Dirección: Calle Fortuny, nº 21 52004 Melilla
Tlfno.: +34 95 267 54 44 Fax: +34 95 267 96 16 y +34 95 269 12 32 E-mail Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Situación general del puerto Situación Lt. 35º 18´ Norte / Lg. 2º 57´Oeste

En la actualidad el puerto se dedica, principalmente, al tráfico de pasajeros, a la entrada de mercancías de consumo y combustibles, así como a actividades náutico-deportivas.

El puerto de Melilla es en la actualidad punto de entrada y salida de un importante número de pasajeros y vehículos extranjeros con origen o destino a la península, es lugar de entrada de mercancías con destino al abastecimiento de la ciudad y sus zonas limítrofes y, finalmente, mediante sus infraestructuras e instalaciones especializadas, es una sugerente base para la práctica de los deportes náuticos.

Desde el punto de vista comercial, el tráfico por el puerto de Melilla puede definirse por cuatro características principales: la importancia del tráfico de pasajeros y vehículos, su carácter marcadamente de cabotaje, el predominio de las descargas frente a las cargas y la fuerte presencia de la mercancía general. Ahora bien, no obstante, el alto componente de cabotaje en el tráfico de Melilla no significa, en absoluto, que las mercancías y pasajeros que pasan por el puerto tengan orígenes y destinos nacionales, pues una buena parte procede o tiene su destino en zonas exteriores a la ciudad de Melilla o en países europeos distintos de España o extracomunitarios.

Los datos de tráficos de mercancía de los últimos años, reflejan el proceso seguido por el puerto de Melilla en las últimas décadas, en las que ha pasado de ser una importante plataforma para la exportación de mercancías magrebí es, a España y otros países, a definirse como un puerto destinado básicamente al abastecimiento de la ciudad de Melilla y su entorno.

El Puerto de Melilla está equipado con las más modernas instalaciones, aptas para manipular todo tipo de tráficos; amplia terminal de contenedores, grúas de hasta 40 toneladas, más de 900 metros lineales de atraque contando con un calado de 12,5 metros, terminal especifica para mercancías peligrosas y muelle especifico para cruceros junto al Puerto Deportivo.

El territorio de Melilla tiene la consideración de Puerto Franco y Zona de baja imposición (Tax Haven), contando con la bonificación del 50% en el beneficio por sociedades mercantiles, en las rentas derivadas del trabajo personal, en rendimientos obtenidos por cuentas financieras y en la mayoría de los impuestos de la Administración Local. Así mismo la inexistencia de Derechos Arancelarios Estatales.

Por último, indicar que el Puerto de Melilla esta integrado perfectamente en la ciudad, se encuentra a 700 metros del centro de la ciudad (Plaza de España), a 2Km. del Aeropuerto y a 2,5km. de la frontera con Marruecos.


Condiciones de viento
Dominante: NE Reinante: NO

Mareas

Máxima carrera: 0,624 m
Cota de la B.M.V.E.: -0,243 m
Cota de la P.M.V.E.: +0,381 m

Boca de Entrada

Orientación N-S
Anchura 625 m
Calado en B.M.V.E. 9,80 m

Servicios portuarios disponibles
· Abierto las 24 horas · Suministro de combustibles · Servicio de Practicaje (obligatorio) · Provisiones
· Remolcadores
· Agua
· Electricidad

Otros servicios en zona portuaria

En el puerto exterior:
· Teléfono público
· Taxi
· Restaurantes, Caferterias

Distancias desde
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Aeropuerto: A 2.5 Km
Centro ciudad: 0,5 / 1 Km.
Zona comercial: 0,5 / 1 Km.

Autoridad Portuaria de Melilla

Avda. de la Marina Española, 4
52001- Melilla
Tel: 34 952 67 36 00 Fax: 34 952 67 48 38213 101
Web: www.puertodemelilla.es
E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Ciudad Autónoma de Melilla
Web: www.camelilla.es